Los viajes (la vida) y las listas

Sin título

Soy la reina de las listas. Sí, así nomás te lo digo. Si hubiera que anotarse en un concurso, si premiaran un millón de pesos, si tuviera que elegir mi área, lo mío, mi escalera a la fama, mi cohete espacial a la estratósfera y a la victoria universal (bue, bue), elegiría las listas.

*¿por qué a nadie se le ocurre incluir esta habilidad en el Carrera de mentes o algo?*

Amo hacer listas. Las hago para todo: qué visitar, qué llevar, qué quiero hacer, qué tengo que hacer, qué no voy hacer. Las hago para anotar ideas, comidas, compras, trámites, planes, obligaciones, deseos, películas, libros, más ideas. Las hago en cuadernos, en papeles sueltos, en el celular, en Word, en aplicaciones online de listas (sí, existen. Workflowy corazón). Pero sobre todas las cosas, mis listas explotan en los viajes. Siempre que hay un viaje, sé que las listas imaginarias de mi cerebro vitorean, saltan y gritan desgarradas. Vamo’ guacho’, un viaje! Volveremos y seremos millones, MILLONES, M I L L O N E S. Y después hacen pogo y revolean viñetas para celebrar los bebés-listas por venir.

Como decía, explotan en los viajes. En los reales y en los imaginarios.

◊ En los reales: 

El norte argentino fue mi pico desquiciado, mi guinness de las listas. Sé que mis amigas y compañeras de viaje puedan dar fé de esto. Y lo sé (lo saben) por los 500 mails que les mandé con listas.

  • Listas de los días de viajes y de las cosas que íbamos a hacer cada día y cada hora del viaje, ordenadas en cuadritos divididos en mañana-tarde-noche.
  • Listas de los hostels dónde podíamos parar, con sus respectivos precios, direcciones y teléfonos, y rankeados por orden de recomendación -extraído de una investigación rigurosa en todas las páginas webs posibles e incluso con visita a las casas de la provincias respectivas de por medio-).

Cada mail era enviado y reenviado con modificaciones, rotaciones del itinerario, cosas que se agregaban, cosas que se eliminaban, ideas y transportes posibles. Con el tiempo, y en otros viajes, la cosa se modernizó (?) y transporté toda mi locura a Google Docs en forma de más listas, cuadros y copias de pantalla de los resultados de vuelos en orden de conveniencia. Después de ese viaje, volví a visitar casas de las provincias para otros viajes, seguí haciendo listas y copias de pantalla y chequeos obsesivos de TripAdvisor pero *respira hondo* hace rato que ya no cronogramo las actividades por día y hora (menos mal) *vuelvan amigas, les juro que cambié*.

◊ En los imaginarios:

  • Generales: listas de todos los países que quiero conocer (Wikipedia -> lista de países del mundo -> copiar -> pegar) y posibles combinaciones de lugares en hipotéticos viajes futuros.
  • Específicas: Hace poco encontré una lista que había hecho y que venía más o menos así: Tromsø, Stavanger, Bergen, Flåm y no sé qué más. Los pueblos y ciudades que voy a visitar cuando vaya a Noruega en un futuro hipotético y qué hacer en cada uno de ellos. Y no, no tengo la más remota idea guita para viajar a Noruega en un futuro cercano. Es que simplemente me gusta hacer listas, tirarlas a la basura y volverlas a hacer y así sucesivamente.

Las listas son el paraíso de los planificadores obsesivos -y yo estoy en esa lista-. Por suerte, estoy en el apartado de los que sólo son obsesivos para hacer listas, pero no necesariamente para llevar acabo el mandato de esas listas (bueno, tal vez un poquito, sí). Y es por eso que llegué a hacer una lista que se llamaba Opción de vida A y me di cuenta de que estaba muy mal y entonces hice un Opción de vida B y un Opción de vida B’ y B”. Por supuesto que no tengo la más mínima idea de dónde están esas listas ahora y ni me acuerdo qué decían, salvo un delirio de posibilidades que alternaban trabajo, estudio, cursos y vida en diferentes órdenes e intensidades. Pero necesitaba hacerlas. No cumplirlas. Hacerlas.

Y, si bien no puedo negar que gran parte del placer de hacer listas es tacharlas, tampoco es un deseo tan fuerte como para andar tachando la vida así como así.

If+we+admit+that+human+life+can+be+ruled+by+reason+the+possibility+of+life+is+destroyed
Si admitimos que la vida humana puede ser gobernada por la razón, la posibilidad de la vida es destrozada” ~ Into the wild  (lo sé, lo sé…pero LISTAS aaa *corría en círculos*)

Es por todo esto que lo hago con moderación, en serio. Es más, cuando haga cuadernos, cosa que por cierto está en mi lista de cosas que quiero hacer en la vida, van a venir con la leyenda Por favor, liste con moderación en rojo y con signos de exclamación y va a tener imágenes de niños enloquecidos por el poder supraterrenal de la elaboración de listas, para disuadir a las personas de caer en la adicción.

En fin,

  • Hacer un artículo sobre el amor a las listas

Ahora sí.

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One thought on “Los viajes (la vida) y las listas

  1. Mi lista de más de 350 filas (y aumentando) de “Cosas para hacer en mi viaje a Japón” y mi yo obsesivo te agradecen por este posteo. Los TOCs nos entendemos (L)

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